11
Voto(s)
 Alicante Vivo

<{$site.name}> un blog sobre cultura, historia, tradiciones y lugares de la provincia de Alicante

www.alicantevivo.org | Detalles

  • RSS Feeds : Titulares de Alicante Vivo : Titulares de Alicante Vivo


  • LOS CARRILLO, ESCULTORES ALICANTINOSPIONEROS EN EL ARTE FOGUERER - 22-05-2017

    El «menfotismo» alicantino, cabe decir que de especial raigambre entre los foguerers, es capaz de utilizar todo tipo de pretextos para que se engañen a sí mismos, con tal de marcar diferencias. Uno de los argumentos más utilizados para diferenciarse de Las Fallas, e incluso desmarcarse absurdamente de un origen evidentemente importado de estas, es el tan traído y llevado de que en Les Fogueres, desde el mismo año fundacional, los monumentos ya se crearon con una estética propia y, por lo tanto, diferente a la valenciana. De hecho, apenas tardaría en acuñarse la denominación de «Estilo Alicantino».

    Aparte del detalle de que hubo monumentos foguerers que, ya esos primeros años, fueron plantados por valencianos, no deja de ser cierto que hay factores que condicionaron la estética de los mismos, como el hecho de que la época del año es obviamente diferente, con mucha más luz, o la circunstancia tan esgrimida de que, mientras en Valencia imperaban los escultores entre los artistas falleros, en Alicante la construcción de fogueres cayó en manos de pintores, lo que nos lleva, de una parte, a un notable tratamiento del color y, de otra, a la abundancia de superficies planas con exquisitas pinturas, más que al modelado.

    Pero la realidad es que, en pocos años, lo que marcaría el estilo del monumento, tanto fallero como foguerer, sería las tendencias artísticas de la época. Además, por otra parte, tampoco es cierto que solo los pintores fueran los creadores del arte efímero alicantino. Buena prueba de esto la tenemos en los Carrillo, padre ?Miguel? e hijo ?Adrián?, ambos escultores, cuya obra no tiene nada que desmerezca con respecto a los pintores a la hora de plantar fogueres. Cabe añadir, a título anecdótico, que se trata de la primera saga de artesanos foguerers alicantinos, a la que seguirían otras tan prolíficas como la de los Capella, los Granja, los Abad o los Gómez Fonseca.

    Miguel Carrillo Soler (Relléu, 1873-Alicante, 1935) lo cierto es que lo mismo pintaba que esculpía. En escultura e imaginería, faceta esta que más desarrolló en su taller de la calle San Nicolás, tuvo como profesor al escultor Ruidavés, cuyas imágenes y pasos de Semana Santa desfilaban en Crevillente y otros lugares de la provincia. Aficionado a la música, que también practicaba, fue fundador y subdirector de «La Wagneriana», agrupación musical alicantina de pulso y púa. Hizo talla en madera, pintura, restauraciones y toda clase de trabajos artísticos. En Sant Joan d'Alacant se conserva un retrato del Doctor Esquerdo tallado en madera de boj.

    Miguel Carrillo Soler
    (Número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc 1929,
    archivo Armando Parodi)

    Al iniciarse Les Fogueres de Sant Joan, aunque ya le cogiera con cierta edad, Miguel Carrillo, al igual que la mayor parte de los artistas alicantinos, construyó varios monumentos foguerers, en concreto entre los años 1928 y 1931. En el primero de estos años tuvo problemas con la censura, en la foguera que plantara en Alfonso el Sabio, entre las confluencias con las calles San Vicente y Díaz Moréu, monumento sencillo, casi esquemático, que erróneamente siempre se ha atribuido al Mercado.

    La Foguera Alfonso el Sabio, San Vicente, Barrio San Fernando y adyacentes, solicitaba plantar el monumento Nunca es tarde... entre los números 1 y 5 de la avenida de Alfonso el Sabio, lo que el Ayuntamiento autorizaría, si bien habría que modificar previamente algunos de los personajes representados, claramente identificables entre los notables de la sociedad alicantina de entonces. Se trata de la primera aparición de la censura en la historia de Les Fogueres, hablando la explicación original de la foguera de:

    La llegada de los Reyes Magos que son portadores de valiosos regalos para personas conocidas de la localidad, y son: a D. Juan Botella Pérez, un violón; a D. José Juan Pérez, candados y cadenas; a D. José María Py, un duro con falla; a D. X.X. Tenor del Orfeón, un gallo; a D. Manuel López de Gomis, una condecoración; al Sr. Espadín-sablista de profesión, un sable; a D. Pascual Ors Pérez, una plaza de toros; y algunos otros pequeños objetos más que complementen el conjunto.

    Un escrito posterior sería autorizado con no poco notables cambios, ya que «alguna de las personas que se consideran molestadas por su inclusión entre las figuras que dicha foguera se compone han manifestado su disconformidad a esta comisión gestora, decidiendo, el que suscribe, de acuerdo con los demás componentes de comisión, suplicar a S. E. sea anulado el boceto presentado y aprobado en el siguiente sentido», y continuaba más adelante explicando que la foguera simbolizaba:

    La llegada de los Reyes Magos que son portadores de algunos regalos para obsequiar a las siete figuras restantes, y, para completar el conjunto decorativo de la foguera se agregan a la misma. Las figuras que componen dicha foguera son: un Rey Mago vestido a la manera tradicional, un camello, un negro, y un conjunto de siete figuras. Estas siete figuras para evitar erróneas interpretaciones se presentarán sin vestir y desfiguradas en cuanto sea posible con el anterior proyecto presentado.

    Foguera Alfonso el Sabio, San Vicente, Barrio San Fernando y adyacentes 1928
    (Archivo Municipal de Alicante, AMA)

    Es una lástima que no se conserve ningún boceto con el que contrastar los escritos citados, pero sí sobrados datos para afirmar que no se trata del primer monumento de la actual Foguera Mercado Central. Basta con aportar dos muy significativos, como el hecho de que no aparece anuncio alguno de comerciantes del Mercado de Abastos en su llibret, y que se cite textualmente que la foguera fue «costeada por los vecinos del Barrio San Fernando, Calles de Alfonso el Sabio, Díaz Moréu, Calderón de la Barca, Infanta, San Vicente y calles adyacentes», cuando es sabido que la Foguera Mercado Central nunca, o apenas, ha tenido distrito, además del hecho de que en la Reunión de Comisiones de Fogueres de San Chuan de julio de 1929, se presenta la ampliación del distrito de la entonces denominada Foguera Plaza del Mercado a los números 1 al 11 y 2 al 10 de la calle Alfonso el Sabio, pero de cara a Fogueres de 1930, no hasta entonces.

    En 1929 fueron autorizadas las solicitudes de plantà de dos fogueres de Miguel Carrillo. Para la Foguera Calderón de la Barca se presentaba el monumento denominado, según su magnífico boceto en tinta, Memorias de un devorador de arroces, e iba a ser levantado en la esquina de la calle Manuel Antón con Calderón de la Barca. Constaba de una enorme paella central, sobre la que un hambriento personaje daba cuenta de un buen plato, sentado cómodamente en una mesa de restaurante ante las columnas de la estación de ferrocarril.

    Foguera Calderón de la Barca 1929
    (Archivo José Luis Cano)

    De dimensiones modestas, con 3 x 3 metros de base, la Foguera Plaza de Juan Poveda fue titulada por el artista La primera 'squilá, de acuerdo con el boceto conservado, en tinta azul, y quedaría instalada delante de la fuente de la plaza de Juan Poveda, actual plaza de San Cristóbal. La pequeña referencia a la explicación del monumento en la revista La Foguera de 1929, no ofrece muchas dudas acerca del contenido de esta sencilla obra: «Está vist que en este mon tot pasa y tot es fa vell: el cabell fon pa Sansón lo mes fort que havía en ell, y huí priva la "garsón", es dir que sobra el cabell».

    Foguera Plaza de Juan Poveda 1929
    (Archivo Miguel Soler)

    Miguel Carrillo Soler repetiría los dos años siguientes en la misma demarcación. Así, en 1930 el artista plantó otra modesta foguera de 5 x 3 metros de base, titulada ¡Rinden armes!, según consta en su boceto realizado en tinta azul. La revista Alacant. Fogueres de San Chuan de 1930, explica de este sencillo monumento: «Sobre dos grosos cañons, el símbolo de la pau vol a totes les nasións vore si les armes trau. ¿A la forsa qui no guaña contra les armes de caña?».

    Foguera Plaza de Juan Poveda 1930
    (Foto Lucentum)

    Y en 1931, la foguera la titularía el artista La desbandá, según expediente y boceto conservados en el AMA. La sucinta memoria que contiene la solicitud de plantà, dice lo siguiente: «La inspiración de esta "foguera" está basada en que en el momento de la proclamación de la República en España, con el contento y aplauso del pueblo, hacen "desbandá" los zánganos de colmena en vista de los acontecimientos». Una enorme colmena simbolizaba el trabajo, al lado de la efigie de la República portando la bandera tricolor, y de ella huían los que se aprovecharon del anterior régimen.

    Boceto y Foguera Plaza de Juan Poveda 1931
    (Boceto, número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc 1931, AMA;
    foto, llibret de la Barraca «I no voliem» 2013, archivo Armando Parodi)

    Pero Carrillo no tuvo fortuna, ese mismo año, cuando pretendió plantar una foguereta y varios grupos callejeros anunciadores en diversos puntos del centro de la ciudad, cuyo permiso fue denegado por el Ayuntamiento. Su intención queda recogida en un magnífico boceto en acuarela que se conserva en el Archivo Municipal, y su tramitación generó abundante documentación. Alcaldía decidió delegar a la Comisión de Gobernación la decisión de tratarla como una autorización más de foguera, o aplicarle un procedimiento especial. La solicitud de plantà comentaba que la foguereta «representa una alegoría del comercio y la industria; los grupos serán más o menos, según las casas anunciadoras», y añade que las figuras sueltas, también anunciadoras, estarían distribuidas por las calles de la capital. Dejaba a criterio de Alcaldía la ubicación, y no descartaba que fueran más de una las plantadas, en cuyo caso se presentarían posteriores solicitudes de autorización con sus correspondientes bocetos.

    Boceto denegado de foguereta y grupos callejeros anunciadores, 1931 (AMA)

    Pero lo más delicado venía a continuación: «Como seguramente los gastos de esta foguera y figuras anunciadoras, ha de ser superior, en el presente año, a los ingresos, es por lo que el abajo firmante se permite solicitar se le conceda la exclusiva para esta publicidad, durante el plazo de diez años, abonando, como es natural, los arbitrios pertinentes». La Comisión de Gobernación decidió darle el mismo tratamiento que le aplicaría a una foguera, con los mismos criterios, pero no accedió a las pretensiones de Miguel Carrillo, pues se consideró que el artista lo hacía con fines lucrativos. Sin embargo, su nieto y también escultor, Adrián Carrillo Valero, matiza al respecto que, «siendo justos, se debería mencionar que la comisión no tenía dinero, y que mi abuelo propuso esa fórmula para poderla financiar».

    Miguel Carrillo jamás fue premiado pero, paradójicamente, fue profesor de gran cantidad de artistas foguerers que triunfarían con sus obras. Padre del escultor y también artista foguerer, Adrián Carrillo García, y abuelo del mencionado e igualmente escultor, Adrián Carrillo Valero ?Adriano Carrillo?, si bien este nunca ha trabajado el arte efímero.

    Adrián Carrillo García (Alicante, 1914-1979) no tuvo más escuela que la de su padre, aunque sí cierta influencia de Daniel Bañuls, pero suficiente para dotarle de sobradas cualidades escultóricas que, con el paso del tiempo, fueron el eje de su trayectoria artística foguerera, que le valió un merecido prestigio.

    Adrián Carrillo García
    (Archivo Agustín Pantoja, fragmento)

    Estudió el Bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media de Alicante, trabajando en los ratos libres y en vacaciones en el taller de su padre. Obtuvo una bolsa, para ampliar estudios, de la Excma. Diputación Provincial. Dominaba todas las facetas de la escultura, como demuestra la gran cantidad de obras realizadas, tanto en bronce, como en piedra, mármol, caliza, madera policromada e incluso acero u hormigón, llevando su obra desde el clasicismo mediterráneo hasta la abstracción geométrica en los setenta.

    Son ejemplos representativos de su extensa producción: relieves en piedra caliza, en los edificios de Obras Públicas y Junta de Obras del Puerto; relieves en el Colegio de Huérfanos Ferroviarios; retablo de la capilla del Instituto de Enseñanza Media, en piedra caliza sobre mosaico; un San Gabriel corpóreo en la fachada de la iglesia de este barrio; relieve en mármol en el que fuera Hotel Carlton; así como un buen número de obras repartidas por nuestra provincia. Fuera de Alicante: un monumento en mármol al Alcalde Teresa y otro en bronce al Alcalde Martínez, ambos en Almansa; un relieve en la fachada del Colegio del Santo Ángel y un San José en piedra, ambos en Madrid; un San Isidro en madera policromada en Benagéber (Valencia); y en el mismo material y técnica, una Virgen con Niño en Llanos del Caudillo (Ciudad Real).

    Como artista de fogueres, su aportación se inicia en 1934, realizando tres obras antes de la contienda nacional, en colaboración con otros autores y abierto a la influencia de las corrientes artísticas de la época, entre las que cabe destacar, el año de su debut, El puñao de rosas, en colaboración con José Barahona y Antonio Esplá. Un tributo a Carlos Arniches que le valió el Tercer Premio de Categoría A para la Foguera Plaza 14 de Abril, actual Calvo Sotelo, dotado con 500 pesetas. Aunque la solicitud de plantà menciona la entrega de fotografías del boceto, lo cierto es que no se conserva ni lo uno ni lo otro.

    Foguera Plaza 14 de Abril 1934 (AMA)

    La foguera, de planta rectangular, tenía 8 x 16 metros de base y 18,5 metros de altura y fue plantada entre la calle Canalejas y la avenida del Doctor Gadea. La solicitud apuntaba que el monumento «se limita a crítica de escenas locales inspiradas en títulos de obras de nuestro Foguerer Machor e hijo ilustre de Alicante, Don Carlos Arniches». Y el número extraordinario de Fogueres de El Tio Cuc solo recoge esta escueta explicación:

    Com el foguerer major
    d'esta foguera és Arniches
    li tributen este honor.

    En 1935, Adrián Carrillo, en coautoría con Pedro Valdés, plantó en Categoría B para la Foguera Méndez Núñez, actual Rambla, el monumento La isla olvidada, que obtuvo el Premio de Turismo, muy probablemente por su temática: nuestra isla de Tabarca. Midió 12,2 x 3 metros de base y se instaló a la altura de los números 1 y 3 de la avenida.

    Foguera Méndez Núñez 1935 (Festa 2005)

    La solicitud de plantà se acompaña de un boceto de un lateral en lápiz sobre cartulina, así como una foto autorizada del otro, en acuarela. Consta una extensa explicación del monumento:

    El asunto de esta foguera tiene por motivo, el mostrar el abandono y el olvido en que se encuentra la Isla de Nueva Tabarca, o L'Illa (como decimos los alicantinos), y para ello el desarrollo de la «foguera» es un contraste de la isla tal como era en tiempos de Carlos III (que fue quien la urbanizó y fortificó), o sea que entonces se la tomó en consideración, y en cambio después de dos siglos de civilización se la tiene abandonada.

    Describe a continuación uno de los laterales, en la época floreciente de la isla: «la parte antigua (buscando trozos bellos y característicos de "La Isla") la representamos en tres escenas; una de ellas el torreón, con un trovador que va a dar la serenata a su bella; otro cuadro como parte guerrera, con un centinela a la puerta de la muralla; y por último una escena que representa un puerto que existió (y del cual carecen hoy día)». En el otro lateral, la otra cara de la moneda: «las miserias y calamidades que tienen que pasar los pobres pescadores, siendo así, que ya viejos tienen que trabajar y exponerse a los peligros del mar, [...] el momento en que dado el fuerte viento es dificilísimo por no decir imposible el varar el barco, [...] el cuadro triste del hombre que tiene a la mujer enferma y no tiene médico que ponga remedio a su dolencia». Y entre ambos, en «un trono se halla una alicantina la cual recibe a una sirena que viene a presentarle a un representante de la "Isla" para pedirle protección».

    Ambos autores, este mismo año plantaron el monumento de la Foguera Plaza de Hernán Cortés, titulado Alicante ideal, también de Categoría B, con 8 metros de base y 10 de altura, en el cruce de las calles Las Navas y Aranjuez, actual Felipe Bergé. Se conserva un boceto en acuarela sobre cartulina, así como una explicación de la foguera que hace referencia a las tres caras del mismo. En la primera de ellas «hacemos ver la necesidad que tiene Alicante y en particular este barrio de purgar el vecindario de tantísimo bar de camareras y casas de prostitución; y para tal objeto situamos toda esta gentecita en un barrio, "Barrio Chino" que poseen todas las ciudades bien saneadas de esta chusma». La segunda de las escenas «se refiere al proyecto de urbanización de la calle Torrijos que debían prolongarla hasta Gabriel Miró y en general a los proyectos de urbanización de todo Alicante». Y el último de los frentes de la foguera «representa en guasa la falta de protección que tiene el saber de esta población y situamos una fuente del saber donde se dirigen tres representaciones del arte, ciencia y trabajo por indicación de una encarnación de Alicante».

    Foguera Plaza de Hernán Cortés 1935
    (Archivo Adriano Carrillo)

    La Guerra Civil Española había llevado al exilio o a la cárcel a muchos de los artistas e intelectuales alicantinos de los años treinta. Estos difíciles años de posguerra hicieron mella en un carácter tan sensible como el de estos artistas plásticos. Ya no eran reclamados por las instituciones ni valorados por la prensa. Sin otro oficio, tuvieron que subsistir como pudieron en esos años tan duros. Poco a poco el grupo de amigos pudo volver a reconstituirse, con nuevas incorporaciones, en torno a distintas tertulias y en algún estudio como el de Gastón Castelló. Y fue de esta forma cuando en 1944 surgió la posibilidad de colaborar con la comisión de un barrio tan querido para ellos como el de la plaza del Puente.

    Foguera colectiva Plaza del Puente 1944 (AMA)

    Adrián Carrillo volvió a ser noticia entonces, cuando colaboró solidariamente con sus amigos los pintores Gastón Castelló, el alcoyano Miguel Abad Miró, Emilio Varela, Melchor Aracil y Manuel Albert, además de los escultores Daniel Bañuls y José Gutiérrez, en el célebre monumento colectivo de la Foguera Plaza del Puente, actualmente Puente-Villavieja, titulado ¡Cuidado con nuestro barrio!, Tercer Premio de Categoría B, dotado con 200 pesetas, demostrando su estrecha relación con el entorno plástico alicantino de la época. Un monumento que representaba las casas típicas de ese barrio, flanqueadas por dos grandes lienzos de Aracil y Varela. Además, el reconocido músico alicantino Rafael Rodríguez Albert colaboró con esta foguera poniendo música a una letrilla de Eduardo Irles que decía:

    Barri de la Vila Vella
    ánima ardent d'Alacant;
    cases morenes al sol,
    vestides de colors clars,
    que s'empujen al Castell
    per a mirarse a la mar.

    Palacetes y carrerons
    ahon s'adormeixen els anys.
    Un so d'alegres dolçaines
    sona desde d'un temps d'antany.
    I, entre vives iluminaries,
    la dança broda el seu pas.

    ¡Vila Vella, Vila Vella!
    Tens en la plaça del Pont
    ?entre el Castell y la mar?
    d'Alacant, el noble cor.

    Barri de la Vila Vella,
    ánima ardent d'Alacant...
    Gavines y colomets
    volen baix un sol triomfant.

    Sería en esta su segunda etapa, a mediados de los cuarenta ?1945-1947?, cuando Adrián Carrillo, ya en solitario, marcó tendencias con sus obras, minuciosas, intimistas y de cortas proporciones, caracterizadas por su respeto a la corriente estética imperante, armónicas y con sensación de unidad, gracias a unos ninots llenos de vida y en su lugar apropiado dentro del conjunto del monumento. Prueba de ello son sus dos ninots indultats consecutivos, en 1946 por el grupo Las Hilanderas, y en 1947 por la figura de una alicantina engalanándose, ambas en la foguera que plantara en la plaza de Gabriel Miró, demarcación fija en el trienio, pues solo plantaría el primero de los años dos fogueres, la segunda de ellas en San Antón Alto. Los tres años fue premiada.

    Su debut en la Foguera Plaza Gabriel Miró se vio coronado por el triunfo. Costumbres de ayer y de hoy fue Primer Premio de Categoría B, dotado con 600 pesetas. Un monumento que plantaría en la plaza de Gabriel Miró, a la altura de la calle Ojeda, de la que la Revista Oficial de las Hogueras de San Juan 1945 recoge la siguiente explicación:

    Todo tiempo pasado fue mejor... Nostalgia de costumbres netamente españolas por alicantinas esparcidas en el olvido y el tiempo. Melancolía de ver que las cosas más bellas del pretérito «llegan a nosotros como silenciosas piezas de un Museo». «Porrat de la Candelaria», «Festes de carrer», ¿dónde estáis ya?, se pregunta el alma del artista. Todo ha sufrido modificaciones y mutilaciones dolorosas. ¿Dónde el ayer espiritual y genuinamente nuestro?... «Como pétalos de una flor deshojada, perdieron su aroma y su color...».

    Boceto de la Foguera Plaza Gabriel Miró 1945
    (Revista Oficial de las Hogueras de San Juan 1945, archivo Armando Parodi)

    Pero el simbolismo y consigna del monumento que plantara ese mismo año para la Foguera San Antón Alto, no caló lo esperado a afectos del Jurado. Plantado en la confluencia de las calles Valencia y San Carlos, según el llibret de la Foguera:

    Un carro simbólico en forma de hoguera representa nuestras fiestas, tirado por dos briosos corceles, y conducido por un alicantino, arrolla cuantos obstáculos se interponen en su camino, como remate y apoyado en el escudo de nuestra ciudad, va una mujer alicantina que sonríe. El triunfo de les fogueres es el triunfo de Alicante.
    Por los bajos, se recogen escenas variadas, de las inmensas dificultades que encuentran todas las comisiones de hogueras para cumplir su cometido.
    Unas figuras en relieve, meditan sobre el estado decadente de la fiesta.
    En el testero superior a modo de monumento, don Ramón [Ramón Aracil Salas], el eterno presidente y en el testero posterior, una figura que se orina en la foguera; esta figura representa a todos aquellos que después de no prestar ayuda a estas comisiones, aún se vanaglorian de ello.
    Esta descripción, aunque breve, recoge el verdadero significado de estas hogueras y creo será comprendida por todos, acojamos con cariño esta consigna: «Tot per Alacant» [que fue el lema de la foguera].

    Foguera San Antón Alto 1945 (Fogueres1998)

    En 1946, el título del monumento plantado para la Foguera Plaza Gabriel Miró fue No cal que amarreu els gats, de nuevo Primer Premio de Segunda Categoría, con 1.000 pesetas de asignación. La exquisita explicación de la foguera, que merece la pena reproducir completa del llibret, es la siguiente:

    Rememora la «foguera»
    nuestras costumbres marinas
    y exalta aquella «peixquera»
    del «llus», el «moll», las sardinas,
    el «llobarro», la palaya,
    el «polp», el «gall» y la almeja,
    y la sabrosa «morralla»
    producto de la «pareja».

    Ya no se vende el pescado
    por las calles de Alicante
    porque parece pecado
    y, además, no es «elegante»
    pregonar a voz en grito
    la sabrosa mercancía
    bajo el sol de mediodía
    en las playas de Levante.

    «¡Llus y molls de la parella!»
    es un anuncio vulgar
    y los productos del mar
    no necesitan aquella
    manera de vocear:
    para su venta está el bar
    y, para «pescarlos» ellas.

    La verdad es que, señores,
    las cosas cambian de un modo
    que no es que perdamos algo,
    es que lo perdemos todo.
    Nuestros refranes mejores
    los vamos viendo morir
    y ni «a San Chuan, bacores»
    vamos a saber decir.

    Bien está que «Don Progreso»
    vaya limpiando el camino,
    pero que no barra eso
    de sabor alicantino,
    ni ese típico pregón
    del dorado salmonete,
    ya que con su adquisición
    se nos va casi un billete.

    Mas también hemos pensado,
    con nuestra razón a solas,
    que no vemos del pescado
    mas que «colas», muchas «colas».
    Aquí no se ve la pesca,
    aquí no hay más que negocios
    porque hay mucha gente fresca
    en sociedades y en «socios».

    En «socios» que viven bien,
    de una moral ejemplar,
    que cobran el cien por cien
    de un trozo de calamar.
    Y como el «socio» es un «hacha»
    para el negocio en cuestión,
    pues te disfraza la alacha
    y dice que es boquerón.

    Si tú, lo quieres, lo tomas,
    y, si no quieres, lo dejas,
    que no se reparten bromas
    ... ni se reparten lentejas.
    Y así la vida no es grata
    pues, mirando esos extremos,
    algunos meten la «pata»
    y «los marinos», «los remos».

    Foguera Plaza Gabriel Miró 1946
    (Archivo Adriano Carrillo)

    Siendo nuevamente premiado, Adrián Carrillo plantó en 1947, por tercera vez consecutiva, el monumento de la Foguera Plaza Gabriel Miró, Cansons de mona, merecido Primer Premio de Primera Categoría, la máxima en su época. Su explicación en el llibret de la Foguera es muy extensa, ocho páginas, que se inicia con una «versión castellana», la siguiente:

    La hoguera es, toda ella, una glosa satírica de las canciones que el pueblo ha cantado y canta todos los años durante las fiestas de Pascua Florida.
    Por ello, en cada elemento de la hoguera se han escrito estas canciones que «toman cuerpo» en las diferentes actitudes de los personajes, avalados por fondos alusivos.

    Continúa, ya en valenciano, alabando al artista y a su obra:

    Cuidadós, púlcre, ordenat
    i artiste de cós sancèr,
    Carrillo ha fet i ha pensat
    lo millor que s'ha plantat
    en este alegre carrèr.

    Y despliega seguidamente tantos actos como escenas contiene la foguera, cada una titulada como esas tradicionales canciones de mona: «Que rode la mola, / que torne a rodar»; «Les xiques de l'horta / se volen casar»; «¡En el dit, dit, / en la má, má... / en el cólse, cólse, / i al c... li pegará!»; «A la rum, rum / cabaset de fum...»; «Tiene mi tarara / unas pantorrillas / que parecen cañas / de colgar morcillas»; «Que no me la encendrás / en el pío, pío, pío / que no me la encendrás / en el pío, pío, pá».

    Termina con los versos: «¡Cantem les cançons de mona / en pau i en felicitat... / mentres els estraperlistes / fan cáses en la Explaná!», seguidos del consejo ?Conçell? de que «Per plantar una foguera / tres còses tenim que fer: / rifar raçions de tercera, / un padrí en bóna cartéra / i un president... foraster».

    Foguera Plaza Gabriel Miró 1947
    (Archivo Adriano Carrillo)

    Su máximo logro y su última obra, ya que, en plena cumbre de su éxito, abandonó la creación de fogueres, si bien dos años después ejercería un importante papel en el funcionamiento del Gremio de Artes Plásticas, como enlace con los artistas foguerers. Años después, fue designado en varias ocasiones Jurado de Fogueres, mostrándose abiertamente contrario a la barroquización del monumento.

    Fue padre del también artista Adrián Carrillo Valero ?Adriano Carrillo? (Alicante, 1946), continuador de esta saga, que se decantó igualmente por la escultura, obteniendo un gran reconocimiento por parte de su ciudad, Alicante.

    En su obra utiliza diferentes materiales desde piedra a madera a través de los que consigue plasmar esa alternativa a la figuración, investigando las posibilidades del informalismo matérico y la abstracción geométrica. Estas técnicas las aplicó también ocasionalmente a la pintura. Su producción es un compendio de distintos registros plásticos donde Carrillo deja patente tanto su estética como los temas sociales de su tiempo, si bien este magnífico escultor nunca se decantó por el arte foguerer.

    (Artículo publicado en el blog "La Foguera de Tabarca")




  • PRESENTACIÓN DEL LIBRO "EL SILENCIO DE LAS ESTRELLAS" DE MIGUEL ÁNGEL PÉREZ OCA - 13-05-2017

    El miércoles 26 de abril de 2017 nuestro compañero Miguel Ángel Pérez Oca presentó en la Sede de la Universidad de Alicante, sita en el Parque de Canalejas, su obra "El silencio de las estrellas". Esta obra, elegida entre las 31 participantes, ha obtenido recientemente el I Premio de Novela de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento de Dos Hermanas (Sevilla) que convocan el Parque de Investigación y Desarrollo Dehesa de Valme S.A. y Premium Editorial .

    El acto se desarrolló en la Sala Rafael Altamira y fue presentado por Federico Pastor, presidente de la Agrupación Astronómica de Alicante y Ana Ponce de León, de la Tertulia Filandon, que ha obtenido recientemente el 3º Premio de Relatos Urbanos. 

    Asistieron conocidos escritores y poetas locales, como Mariano Sánchez Soler, Teresa Rubira y Julia Díaz Climent, y prestigiosos catedráticos de la Universidad de Alicante, como el astrofísico y ex diputado Guillermo Bernabeu, y el director de la Sede Universitaria Jorge Olcina, componentes de la Tertulia Literaria "El Filandón", socios de la Agrupación Astronómica de Alicante y público en general hasta completar el aforo de 100 personas de la sala.

    "El silencio de las estrellas" ha sido publicado por Premium Editorial dentro de la Colección Quasar y cuenta además con portada del propio Miguel Ángel Pérez Oca.

    La novela de nuestro compañero transcurre en un futuro cercano y narra el interés despertado tras el hallazgo del fósil de un ser primitivo en la superficie de Marte. Tanto es así que todas las agencias espaciales se coordinan para financiar y construir una gran nave interestelar en las inmediaciones de la Tierra.

    El propósito es embarcar a cuatro tripulantes, dos ingenieros, una geóloga y una científica Premio nobel especializada en exogenética, y poner rumbo a los dos planetas descubiertos por el observatorio lunar Mare Moscoviense más similares a la Tierra y con más probabilidades de albergar vida inteligente, situados a 700 años luz de distancia en la estrella Z351 Orionis. Su misión será la de descifrar, después de que el proyecto SETI haya sido abandonado definitivamente, por qué nuestra civilización no ha recibido aún señales del espacio exterior.











  • BARRAQUES 1931-1936 - 24-04-2017

    En el libro Alicante. Arte y Fuego (2010) quise resaltar, desde el comienzo de su redacción, que hasta entonces se había pecado mucho de trabajo de hemeroteca, copiando sin más cuando, en palabras de Joaquín Santo Matas, «la palabra escrita no es dogma y los errores y contradicciones abundan, echándose en falta la constatación del dato, así como el ahondar en los contenidos». Se trataba de corregir, con datos irrefutables, equívocos repetidos en muy diversos aspectos de la etapa de lanzamiento de la Fiesta, porque, bien lo dijo Rabindranath Tagore hace siglo y medio: «La corriente de la verdad se esparce por los canales de los errores». Quedaban, por ello, automáticamente reducidas a dos, de forma casi exclusiva, las fuentes de investigación: los expedientes y bocetos conservados en los fondos documentales del Archivo Municipal de Alicante.

    Pues bien, del mismo modo, todos los datos contenidos en este artículo, basado en el citado libro, son tratados de forma veraz y fidedigna, en función de esos documentos presentados en su día al Ayuntamiento por responsables y protagonistas de los primeros años de Fogueres, y que, en ocasiones, contrastan significativamente con la información contenida en las obras más comúnmente estudiadas y recurridas. Además, las denominaciones de comisiones y lemas de monumentos se transcriben literalmente, tolerando el uso que del valenciano se hacía en la época, con sus modismos e incorrecciones, para respetar al máximo su singularidad.

    Así pues, y entrando ya en materia, se desarrollan de forma cronológica, y siguiendo el orden y codificación que lleva el Archivo Municipal, los veintinueve expedientes de barraques conservados. Si se obvia alguna comisión es porque de la misma no existe expediente, lo que no implica que no plantara en su momento, pero como el objetivo es hacer un vaciado fiel de los datos de dicha documentación, quedan omitidos por pura coherencia.


    1931

    Asistimos a la fundación de la primera barraca de la historia de Les Fogueres de Sant Joan, cuya denominación correcta, y no poco curiosa fue, según su expediente 28/31, Agrupación "Els 31 Foguerers". De autor desconocido, probablemente construida por los propios socios, consistía en una sencilla recreación de la típica barraca valenciana. Su denominación fue debida, por una parte a lo que representaba ?una barraca, de forma que este tipo de monumento ya quedó por ello así denominado para la posteridad?, y por otra al número de sus socios ?treinta y uno? que además coincidía con el año.


    Curiosamente, esta primera portada de barraca, denominación como hoy las conocemos, según parece se construiría para no ser quemada. Más adelante se decretaría que deberían ser consumidas por el fuego conjuntamente con la foguera en cuyo distrito plantara. En el caso que nos ocupa, lo haría en el primer tramo de la avenida Alfonso el Sabio, y fueron sus dimensiones 4,5 x 3 metros de base y 4,5 metros de altura.

    La solicitud de plantà, manuscrita por Martín Fuentes Navarro en calidad de presidente de la agrupación, está fechada el 20 de abril de 1931, se presentó en el Registro del Ayuntamiento el 21, y con esa fecha Alcaldía la trasladó a la Comisión de Gobernación de las Casas Consistoriales para su estudio. Y resulta curioso observar que la citada solicitud habla de participar en la Fiesta «montando particularmente como Foguera, una barraca alicantina, en el andén natural de la calle de Alfonso el Sabio, frente a la chocolatería-bar, de D. Julio Abril Ros».


    Pues bien, en la reunión de la mencionada Comisión, el día 27 de abril a las 18 horas, la resolución a este respecto, ratificada el día 29 del mismo mes por el secretario del Ayuntamiento, Enrique Ferré, no encontraba inconveniente a su autorización municipal, siempre que se presentara el boceto reglamentado, y que «en caso de ser quemada dicha barraca habría de llevarse a sitio en que no pudieran sufrir perjuicios los árboles que allí existen».

    Siguiendo estas instrucciones, se presentó un boceto no firmado, realizado en lápices de colores, de 22 x 30 centímetros, y la comunicación definitiva de la autorización de Alcaldía tuvo lugar el 2 de mayo. Ahora bien, no hay constancia de que esta primera barraca se quemara la noche del 24 de junio.

    1932

    En el expediente 1/32, nos encontramos con un cambio en la denominación de esta primera barraca a Agrupación "Els Trenta Ú", que plantaba en su segundo año en la misma ubicación que en el anterior, en el primer tramo de la avenida de Alfonso el Sabio, frente al Bar Julio Abril, en el andén de árboles anexo a la acera. No hay autor conocido, sin embargo no parece que esta portada sea obra de sus socios, dado el trabajo de modelado de la misma y sus notables dimensiones, 7 x 4 metros de base y 3 metros de altura, sin contar un elaborado remate. Tuvo por lema No hia res com Alacant, según consta en el citado expediente.

    La solicitud de plantà la firma su presidente, Martín Fuentes, el 12 de mayo de 1932 y, curiosamente, en el texto se vuelve a solicitar autorización para construir una «Foguera». En un principio aparecía erróneamente como ubicación de plantà la avenida del 14 de Abril ?plaza, que no avenida, y se referiría a la actual de Calvo Sotelo, porque como tal avenida ni calle no la ha habido en Alicante?, frente al Bar Nacional, si bien una rectificación corrige ese lugar por el anteriormente citado. Probablemente el error vino del hecho de que dicho establecimiento era propiedad del mencionado Julio Abril.


    El documento tiene entrada en el Registro el 13 de mayo, y el alcalde la pasó el 21 del mismo mes para su estudio y aprobación a la Comisión de Fomento, que sería la encargada a partir de este ejercicio festero de analizar la viabilidad de cada proyecto de plantà y, en su caso, dar la conformidad municipal, que sería dada a esta barraca el día 23 de mayo. Y el contenido del expediente lo completan una foto autorizada del boceto, de 17,1 x 11,6 centímetros, al parecer una acuarela en la que no consta firma alguna, y una pequeña explicación de la portada que da a entender que «engrandece nuestra región y muy particularmente a Alicante, como estación invernal», y añade más adelante que «representa un invernadero, demostrando que nuestra tierra ostenta el galardón de suelo de luz y color. Su remate, con un gran canasto de frutas, justifica la riqueza de nuestra agricultura; elevándose en el centro del mismo, el arrogante busto de una alicantina, sintetizando la belleza de nuestras mujeres. Sobre este mismo canasto aparecen los escudos de Valencia, Alicante y Castellón».

    Por otra parte, José Sierra, en nombre de un grupo de vecinos de la calle Valencia, firmaba el 11 de junio de 1932 la solicitud de plantà de la segunda barraca de la historia de Les Fogueres, cuya autoría todo parece indicar que fue de mano de los propios vecinos. Se plantaría en dicha calle y se denominaría "Pensat y Fet". En su expediente 24/32 hay escasa documentación, con apenas más datos de esta efímera comisión de barraquers, de la que se conserva un boceto en tinta, de 25,2 x 17 centímetros, firmado «R. Sierra», tal vez pariente del solicitante, que probablemente se trate de José Sierra Arques, artista de fogueres que debutaría en 1936.

    La solicitud se presentó en registro el día 14 de junio, no consta fecha de traslado del mismo a la Comisión de Fomento, si bien aparece la autorización de esta en la segunda hoja del documento, fechada el día 17 del mismo mes. Contiene una breve nota al dorso de la primera hoja, que dice: «Se trata solo de una barraca, estilizada y practicable, que usarán sus constructores para recrearse dentro de ella, y la que no contendrá figura de ninguna clase».

    1933

    De este prolífico ejercicio foguerer, donde el número de monumentos plantados tuvo un fuerte crecimiento, cinco de ellos fueron barracas, y precisamente el primero de los expedientes que constan en el Archivo Municipal, el 1/33, contiene la documentación de la actual decana de la Fiesta y una de las grandes comisiones de barraques de nuestros días, la Peña "Los Gorilas", cuyos autores, Esteve Hermanos ?Juan y Gaspar Esteve García?, construyeron una portada de 3,5 x 10 metros de base y 4 metros de altura, que plantarían entre los números 4 y 8 de la avenida Alfonso el Sabio, a 4,10 metros de separación de las fachadas de las casas.


    En representación de esta peña de treinta y cinco socios, Antonio Maciá Aracil firmó el 4 de marzo de 1933 la solicitud de plantà que, con misma fecha de entrada en la Secretaría del Ayuntamiento y traslado a la Comisión de Fomento, saldría aprobada de esta última el 6 de marzo. Adjuntaba un boceto en tinta de 55,3 x 43,5 centímetros, así como una memoria de la barraca que describe que en la cúspide de la misma «va un gorila al tamaño natural emblema de la Peña que defiende al club Hércules F.C. de los demás de esta región que durante el pasado campeonato regional lucharon con él y querían arrebatarle el título de campeón que tan dignamente conquistó, a estos clubs los representan las cinco figuras que van a los lados vestidas cada uno con los colores correspondientes a el Murcia F.C., Imperial F.C., Cartagena F.C., Elche F.C. y Gimnástica Abad».


    Continuaba su andadura, según expediente 4/33 de nuevo con cambio de denominación, la Peña "Els Trenta Ú", cuya portada, de probable autoría por sus propios socios, tenía unas dimensiones de 8 metros de base y 4,5 metros de altura, siendo plantada entre los números 2 y 6 de la calle San Vicente, una de las vías más festeras de la ciudad a la vista del número de monumentos que en ella se plantaban, dando la portada a la avenida Alfonso el Sabio.

    Su solicitud de plantà, de fecha 7 de abril, la firma por tercer año consecutivo Martín Fuentes Navarro, en calidad de presidente de este colectivo que tenía su sede social en el Bar Madrid, sito en la calle de Méndez Núñez, actual Rambla. Entró en Secretaría, y de allí a la Comisión de Fomento el 18 del mismo mes, siendo aprobada el día 24. Junto a la firma del presidente consta el cuño oficial de la peña. Y aunque la solicitud habla de un boceto original, lo que se conserva en el Archivo Municipal es una fotografía de 29 x 23 centímetros del mismo, al parecer una acuarela en la que no consta firma alguna, autorizada mediante sello de Alcaldía, y que representa una pagoda china.


    Un histórico de Les Fogueres, José Roméu Zarandieta, entonces presidente de la Foguera Plaza de la República, y que lo sería de la Comisión Gestora en 1935, encabezaría igualmente la recién constituida Peña "Alicántara". Y a la sazón, firmaba el 30 de mayo la correspondiente solicitud de plantà, al día siguiente se presentaría en Secretaría del Ayuntamiento y esta derivaría a la Comisión de Fomento, que aprobaría el proyecto con fecha 5 de junio.


    Los cuarenta miembros de esta comisión financiaron la construcción de una portada, a modo de casa estilo árabe, de medidas considerables, 12 x 4 metros de base y 4 metros de altura, de autoría desconocida, de la que se conserva una foto autorizada del boceto, de 13,6 x 9,5 centímetros, una acuarela no firmada que se repite en los expedientes de 1935 y 36, plantando en la antigua ubicación del templete para música que instalaba la foguera, «en la acera del Ayuntamiento en la parte comprendida entre la esquina del primer pórtico hasta la jamba derecha de la primera puerta».


    La documentación del expediente 16/33 describe que «esta casa está compuesta de piso bajo, y los altos son destinados a templete para la actuación de la Banda de Música de la citada foguera, [...] está construida de la siguiente forma, ocho puntales de madera pino tea, de 22 x 20 centímetros, sujetos en la parte superior por unos largueros de 3 x 9 ensamblados con espigas y tornillos tuerca formando todo ello un solo cuerpo, sobre el que descansan 25 viguetas de madera de 3 x 9 sujetas con 100 ángulos de hierro forjado de 70 x 8 m/m con tirafondos y pasadores tuerca y piso formado de madera machihembrada de una pulgada. En uno de los ángulos se eleva un alminar». Y concluye: «Para la instalación de esta casa en el sitio indicado, han de hacerse ocho cajetines de 60 centímetros de profundidad de 22 x 20 centímetros en la acera».

    Sin prisa pero sin pausa, se iban incorporando barraques a la Fiesta. Según expediente 44/33, el pintor decorador, también artista foguerer, Vicente Olcina, fue autor de la portada de la nueva Peña "Els Paellers", de 6 x 3,5 metros de base y 3,5 metros de altura, que se instaló frente a los números 19 y 21 de la calle San Vicente, cada año más atestada de monumentos festeros.


    Probablemente pariente del artista, Manuel Olcina Asensi, en nombre propio y de treinta vecinos más, firmó la solicitud de plantà el 28 de abril, que no sería presentada en Secretaría del Ayuntamiento y aprobada por Alcaldía hasta el 17 de junio. Adjuntaba un boceto en lápiz de 27 x 40 centímetros, que representaba una enorme paella cocinándose a leña como remate de la portada, cocinero incluido, mientras en su interior había ninots comiendo paella en varias mesas de la barraca.

    Por último, en el expediente 46/33 aparece la Barraca Plaza de Hernán Cortés, sin autor conocido, probablemente sus mismos socios, que se ubicó en la hoy Plaza Nueva. Titulada Barraca valenciana, tenía una portada de 5 x 2 metros de base y reiteraba así una estética ya presente en el monumento de la Foguera del distrito del mismo nombre el ejercicio anterior, el monumento Sis d'un colp, de José Pérez, una tradicional barraca valenciana, con su pozo y su pequeño jardín, cuya originalidad estaba en que era visitable en su interior. Cabe por ello la posibilidad de que la barraca del 33 fuera una «versión» de la foguera del 32.

    En nombre de un grupo de amigos, según consta en la solicitud de plantà, Salvador Martí Forment firmó esta el día 10 de junio, y la presentó en la Secretaría del Ayuntamiento, siendo aprobada en el día, el 19 del mismo mes. Se adjuntaba un boceto no firmado, en tinta, de 19,6 x 20,7 centímetros.

    1934

    Las dos barraques veteranas son las únicas con expediente en 1934, que comenzaban a diferenciar en sus signaturas con la letra B estos monumentos, lo que no quiere decir que fueran las únicas en plantar pues, como se advierte en la introducción de este artículo, no toda la documentación de la época ha llegado a nosotros.


    Así, el B-1/34 contiene la documentación referente a la pionera Peña "Els Trenta Ú", de la que no se conserva el boceto ni se conoce con certeza la autoría. Mediría 8 x 4 metros de base de portada y se plantó entre los números 2 y 8 de la festera calle San Vicente, dando el frontal a la avenida Alfonso el Sabio. Andrés Fernández Serrano, nuevo presidente de esta peña, que tenía su domicilio social en el frecuentado Café Colón de la entonces avenida de Zorrilla ?actualmente de la Constitución?, firmaba la solicitud de plantà el 6 de abril. El 11 entraba en Registro de la Secretaría del Ayuntamiento, el 13 era derivada a la Comisión de Fomento y el 23 quedaba aprobada.


    Y el B-2/34 pertenece a la hoy decana Peña "Los Gorilas", que contó con un artista de lujo, Gastón Castelló Bravo, para diseñar la enorme portada de 17 x 3,9 metros de base que se ubicó a la altura de los números 6 y 8 de la no menos festera avenida Alfonso el Sabio, a 5 metros de las fachadas de las viviendas. En su representación, un año más Antonio Maciá Aracil firmaba la solicitud de plantà, mecanografiada en tinta roja, el día 5 de mayo, que se acompañaba de un boceto en tinta sobre papel vegetal, no firmado, de 34,7 x 38,5 centímetros, que todavía se conserva. El 23 de dicho mes era presentada la documentación en la Secretaría del Ayuntamiento y transferida a la Comisión de Fomento, que la aprobó el día 28. La cremà de la portada se consumaría espectacularmente en el centro de la citada avenida.

    1935

    En este año se aprecia el inicio del importante crecimiento que experimentarían las barraques, antes y después de la contienda nacional. En concreto se conservan siete expedientes, el primero de los cuales, el B-1/35, se corresponde a la Peña "Los Gorilas". Una nueva obra de un Gastón Castelló que no desdeñaba posibilidad alguna de hacer valer su arte. La portada de esta barraca, de 12 x 8 metros de base y 4 metros de altura, se situó en el paseo de palmeras entre los números 2 y 8 de la avenida Alfonso el Sabio. Se conserva una foto autorizada sobre papel de 17,5 x 12 centímetros, de un boceto en tinta y acuarela, no firmado.


    La solicitud de plantà está firmada el 25 de mayo de 1935 por el vicepresidente de la barraca, Juan García Valverde. Fue presentada en la Secretaría del Ayuntamiento el 29 y autorizada por Alcaldía el día 1 de junio. Un documento con membrete de la Foguera Calle San Vicente, fechado 6 de febrero y firmado por el secretario de la comisión, Ismael López, comunica al presidente de la Comisión Gestora el permiso para instalar la barraca en su distrito, concretando su ubicación frente al Bar Nacional, que fuera de Julio Abril.

    En el expediente B-2/35 no hay constancia de la autoría de la Peña "Els Trenta Ú", que seguía domiciliada en el Café Colón de la avenida de Zorrilla. Su portada con 8 x 4 metros de base se ubicó entre los números 2 y 6 de la calle San Vicente, dando su frente de nuevo a la avenida Alfonso el Sabio.


    Su presidente, Andrés Fernández Serrano, fechaba el 27 de mayo la solicitud de plantà correspondiente, que presentaría el 1 de junio en el Registro de la Secretaría del Ayuntamiento, quedando autorizada por el Alcalde el día 3. Adjuntaba una foto autorizada de 17,8 x 12 centímetros, que se conserva, de un boceto no firmado en plumilla.


    La nueva Peña "Los 13", también de autor desconocido, está documentada en el expediente B-3/35. Tuvo una portada de 6,5 x 4 metros de base y 4 metros de altura, plantando entre los números 20 y 22 de la avenida Alfonso el Sabio, en el andén de palmeras. Un boceto sin firma en acuarela sobre cartulina de 32,4 x 34,2 centímetros, se adjuntaba a la solicitud de plantà fechada y presentada en la Secretaría del Ayuntamiento el 5 de junio por su presidente, José Lozano Grau, quedando autorizada por Alcaldía el día 6.

    El B-4/35 reitera casi literalmente la documentación de la Peña "Alicántara", sin autor conocido, en la acera del Ayuntamiento de la entonces Plaza de la República, igualmente a modo de «barraca-templete» según consta en el expediente entregado por su presidente, que lo era a la vez de la Comisión Gestora y de la Foguera Méndez Núñez, José Roméu Zarandieta, quien firmaría la solicitud de plantà el día 6 de junio, pasando a la Secretaría del Ayuntamiento al día siguiente y quedando autorizada por el Alcalde el día 8. Se acompaña de un fotograbado autorizado sobre papel azul de 11,8 x 9,5 centímetros, idéntico al de años anteriores, sin que conste firma alguna, de lo que parece ser un boceto en acuarela.


    En el quinto expediente de este año, el B-5/35, sí aparece un tal V. Lozano como autor de la portada de la nueva Peña "De Tres, Tres", probable pariente de Carlos Lozano Campos, presidente de la misma, que firmaba el 3 de junio la solicitud de plantà manuscrita que presentaría en Secretaría del Ayuntamiento y quedaría autorizada por el Alcalde el 6 de junio, de una portada con unas dimensiones de 5 x 4 metros que se instaló a la altura del número 2 de la masificada calle San Vicente, frente al Bar Catiu, sede social de la peña. Y de su boceto en acuarela se conserva una foto autorizada sobre papel de 13,7 x 9,1 centímetros.


    Esteve Hermanos contruían la portada de otra nueva barraca, la Peña "Un Día... Un Día Es", que según expediente B-6/35 titularon Todo por y para el dios Baco. Medía 9 x 3 metros de base, y se emplazó en el cruce de las calles Velázquez y Juan de Herrera, en el actual distrito de San Fernando. La comisión estaba compuesta «por veinticinco apóstoles del "Dios Baco"», según afirma una breve memoria fechada el 7 de junio, adjunta a la solicitud de plantà de día 8 por su presidente, Pedro Galiano González, que en esa misma fecha la presentaría en la Secretaría del Ayuntamiento. No aparece la aprobación de Alcaldía, si bien la barraca consta que sí fue plantada de acuerdo con el boceto en tinta roja sobre papel vegetal de 63 x 49,5 centímetros que se conserva en el Archivo Municipal.


    Para terminar, el B-7/35 contiene la documentación de la portada de la también debutante "El Sis Doble", obra de Antonio Ferrari Gonzálvez, de 5 x 3,2 metros de base, y que se plantaría en la calle Golfín, en el actual distrito Plaza de Gabriel Miró. Curiosamente, la solicitud de plantà expone que la barraca no se quemaría. Dicho documento estaba fechado el 15 de mayo por su presidente, Juan Marcili Martínez, si bien no lo presentaría en el Registro de la Secretaría del Ayuntamiento hasta el 11 de junio, fecha en que quedaría autorizado por Alcaldía. Adjuntaba un boceto en plumilla de 33,5 x 23,5 centímetros.

    1936

    El imparable crecimiento de las comisiones de barraques sitúa en doce los expedientes conservados de este ejercicio foguerer en el Archivo Municipal, el primero de los cuales, B-1/36 se corresponde con la ya clásica Peña "Els Trenta Ú", de la que no se conserva boceto ni se conoce autor. Se plantó a la altura de los números 4 a 8 de la entonces denomineda calle Manuel Azaña, actualmente San Vicente, dando la portada a la avenida Alfonso el Sabio, coo en años precedentes. Mantenía su sede en el popular Café Colón, hoy desaparecido, en la antigua avenida de Zorrilla.

    Andrés Fernández Serrano, que continuaba al frente de la peña, es el firmante de la solicitud de plantà fechada el 1 de junio, presentada el 2 en la Secretaría del Ayuntamiento y transferida al Negociado de Gobernación, que la aprobó el día 3.

    El B-2/36, de la Peña "Los Gorilas" tampoco conserva boceto alguno, pero sí reconoce el autor de su portada, de 12 metros de longitud, de nuevo en Gastón Castelló, que la instaló entre los números 2 y 8 de la avenida Alfonso el Sabio, igual que otros años en el andén de palmeras. La solicitud de plantà está firmada por su presidente, entonces Enrique Picó Carratalá, el 1 de junio. Es ilegible la fecha de entrada en el Registro de la Secretaría del Ayuntamiento, pero consta el día 5 como derivada al Negociado de Gobernación.


    Volvería a plantar la misma portada que años precedentes la Peña "Ali-Cántara", que así aparece denominada ?con el guión de separación? en el expediente B-3/36, en su lugar habitual frente al Ayuntamiento, igualmente «en la baldosa de ese edificio y en el espacio comprendido desde el primer pórtico a la primera puerta de entrada al vestíbulo», según consta en la solicitud de plantà de fecha 5 de junio, firmada nuevamente por José Roméu Zarandieta, ya cesado en sus funciones como presidente de la Comisión Gestora, aunque regresaría a este cargo algunos años después de la Guerra Civil. Sería presentada en la Secretaría del Ayuntamiento y trasladada al Negociado de Gobernación el 8 de junio, y se conserva una foto autorizada del boceto en acuarela, no firmado, de 11,8 x 9,5 centímetros sobre papel azul.

    Repetiría, sin autoría conocida, la Peña "De Tres, Tres", que plantaría de nuevo en la calle Manuel Azaña ?San Vicente?, frente a los números 2 y 4, cuya sede social se mantenía en el conocido Bar Catiu. El expediente B-4/36 contiene una foto autorizada del boceto de su portada en acuarela, no firmado, de 13,7 x 9,1 centímetros sobre papel, repitiendo Carlos Lozano, en su calidad de presidente de la comisión, firma en la solicitud de plantà manuscrita fechada 12 de junio, que fue presentada en la Secretaría del Ayuntamiento y enviada al Negociado de Gobernación el día 13. Este documento, que afirma tener autorización de la foguera del distrito, incluye una invitación al Alcalde para que repita la visita que llevara a cabo el año anterior.


    El B-5/36 contiene, también manuscrita, la solicitud de plantà de la nueva Peña "Al Añ una Volta", firmada de modo ilegible por el presidente de la misma y sin fecha, si bien aparece el 15 de junio como presentada en la Secretaría del Ayuntamiento y dirigida al Negociado de Gobernación para su aprobación, adjuntando un boceto no firmado de 32,7 x 21,9 centímetros, en tinta y lápices de colores. Tampoco es conocida la autoría de su portada, aunque como en todos estos casos es previsible que fueran los propios socios. Plantaría frente al número 61 de la calle Chapalangarra ?hoy Maestro Alonso?, por lo que entraría en el actual distrito Bola de Oro.


    En cuanto al expediente B-6/36, contiene la primera documentación de una de las grandes barraques de las dos primeras décadas de la posguerra, la histórica "Tot per Alacant" del distrito Benito Pérez Galdós, que plantaría una portada de 4 x 7 metros de base y 4 metros de altura en la plaza de Castellón ?actualmente Hermanos Pascual?, de la que se conserva una foto autorizada de su boceto, una acuarela sin firmar de 10,7 x 7,2 centímetros sobre papel, que Luis Lledó Sanz, primer presidente de la barraca, adjunta con su rúbrica el 13 de junio con la correspondiente solicitud de plantà, que se presentaría el día 16 en la Secretaría del Ayuntamiento, siendo transferida en la misma fecha al Negociado de Gobernación para su aprobación.

    También se plantaría una supuesta Barraca Casa de Orán en Alicante, según expediente B-7/36 en el número 68 de la calle Torrijos ?hoy César Elguezábal?, por lo que entraría en la actual demarcación territorial de la Foguera Alfonso el Sabio. Si bien realmente no se trata conceptualmente de una barraca, pues según se aprecia en la solicitud de plantà que firma un particular, Antonio Sánchez Rabadán, para lo que pide autorización es para «construir en la fachada de su citado domicilio ?Torrijos, 68?, unos bastidores de estilo árabe», que en todo momento se ajustarían a las dimensiones de la fachada y ancho de la acera. Este documento está fechado el 16 de junio, mismo día en que sería presentado en la Secretaría del Ayuntamiento y derivado al Negociado de Gobernación, acompañado de un boceto no firmado en tinta, de 32,2 x 22,3 centímetros.

    En cuanto al B-8/36, contiene los documentos de la nueva Peña "Los Doce", cuya portada medía 4 x 3,25 metros de base y se instaló en la plaza del Carmen, a espaldas del edificio antes destinado a la desaparecida iglesia del Carmen. La solicitud de plantà está manuscrita por el secretario de la peña, Antonio Senabre, y fechada el 17 de junio, mismo día en que se presentó en la Secretaría del Ayuntamiento y quedó autorizada por el Negociado de Gobernación. Adjunta un boceto a lápiz de 44,2 x 32,3 centímetros.

    Sí se conoce la autoría de la Peña "Los 13", en su segundo año de existencia, así denominada ?como probablemente también la anterior? por ser ese el número de sus componentes. Se trata del tándem de artistas Agustín Pantoja Mingot y Manuel Baeza Sánchez, que construyeron una portada de 10 x 3,5 metros de base y 8 metros de altura frente a los números 20 a 26 de la avenida Alfonso el Sabio, tal como expone la solicitud de plantà manuscrita que constan en el expediente B-9/36, en la que su reelegido presidente, José Lozano Grau, firma en nombre de la peña el 17 de junio, para ser presentada el mismo día en la Secretaría del Ayuntamiento y derivada al Negociado de Gobernación para su aprobación, adjuntando un boceto en tinta de 32,2 x 22,1 centímetros.

    Un grupo de miembros de la sociedad taurina «Magritas Club» ?entidad que ya llevaba plantando su propia foguereta desde 1929?, según expediente B-10/39 también plantó, el año que nos ocupa, una portada de 5 x 7 metros de base y 3,5 metros de altura, según su boceto, para la nueva barraca "El Galliner", entre la sede de la misma en el número 13 de la calle Manuel Azaña y el vecino Bar Benacantil. Sin embargo, en la solicitud de plantà firmada en nombre de la comisión por un tal J. Maestre, se menciona 12 metros de largo por 3,5 metros de ancho, probablemente por la inclusión del vallado. Está fechada el 16 de junio, el sello de entrada en el Registro de la Secretaría del Ayuntamiento es ilegible y no consta traslado del documento al Negociado de Gobernación, si bien se conserva el citado boceto a lápiz, no firmado, de 32 x 22 centímetros.

    La portada de la repetidora Peña "Un Día... Un Día Es" se plantó nuevamente en el cruce de calles Pintor Velázquez con Juan de Herrera, en el actual distrito de San Fernando, de acuerdo con la documentación contenida en el B-11/36, donde consta una foto autorizada de un boceto en plumilla, no firmado, de 13,7 x 8,7 centímetros, así como una escueta solicitud de plantà firmada por el nuevo presidente de la peña, Rafael Álamo Ramón, el 18 de junio, misma fecha en que se entregó en Secretaría del Ayuntamiento y se derivó al Negociado de Gobernación para su aprobación.

    Y, por último, cerca de la anterior, pero en la demarcación actual de Santa Isabel, el expediente B-12/36 refiere una nueva barraca, llamada a ser muy conocida tras el episodio bélico nacional. Se trata de la Peña "K-U Es K-U", cuya portada medía 6 x 4 metros de base y se plantó en la plaza de Pío Díaz Prada ?actualmente de San Antonio?, con el beneplácito de la foguera del distrito, según afirma la solicitud de plantà firmada en nombre de la citada peña, el 18 de junio, por Julio Asensi, no siendo legible la fecha de entrega en la Secretaría del Ayuntamiento y siendo el 19 junio la que consta por presentada en el Negociado de Gobernación. Se conserva un boceto no firmado a tinta, de 22 x 33 centímetros, así como una foto autorizada del mismo, de 8,8 x 13,8 centímetros.


    El estallido de la contienda nacional menos de un mes después de la celebración de Les Fogueres 1936, evidentemente dio al traste con todo conato festero. En 1939, apenas en quince días se organizaría un casi improvisado programa foguerer, en cuya concepción hay constancia de que participarían activamente las comisiones de las barracas: Peña "Los Gorilas", Peña "Els Trenta Ú", Peña "De Tres, Tres", Peña "Los 13", Peña "Ali-Cántara" y "El Galliner". Se plantó una sola foguera testimonial, frente a la puerta principal del Mercado de Abastos, y hay mención, en la escasa prensa que se editó, de que lo harían «algunas» portadas de barraca. Pero, a partir del relanzamiento definitivo de Les Fogueres en 1940, crecieron exponencialmente en número, llegando a superar ampliamente a las comisiones de fogueres, hasta el punto de que, en menos de una década, se llegaron a prohibir durante un ejercicio foguerer, aduciendo el peligro que suponían para el devenir de la Fiesta, craso error como quedaría demostrado con una casi debacle de Les Fogueres... pero esa es otra historia.

    Documentación y fotografías: 
    - Archivo Municipal de Alicante (AMA)
    - Archivo Armando Parodi

    (Artículo compartido del blog "La Foguera de Tabarca")














  • SEGUNDA EDICIÓN DE "RELATOS DE UNA CIUDAD DORMIDA" - 16-12-2016
    ¿No sabes qué regalar estas navidades? Pues tenemos el mejor regalo alicantino para estas fiestas: Relatos de una ciudad dormida. Ahora en su segunda edición. Para compartir y aprender de una forma divertida, amena, pero también rigurosa, acontecimientos reales de la Historia de Alicante que habían permanecido olvidados para la mayor parte de los alicantinos. Esperamos de corazón que os siga gustando y entreteniendo como el primer día, porque está escrito con mucho cariño, siempre pensando en nuestro carácter divulgativo y en haceros disfrutar de lectura.

    Si te gustaron las historias, ¡no dudes en regalárselas a un ser querido en estas fiestas!
    ¿Cómo puedo conseguirlo?
    ¡Novedad!: Sin gastos de envío en www.librolibro.comEs muy fácil, puedes adquirirlo en la Librería Gamma (o llámales por teléfono al 965671987 / 965243113), en la página web de ECU. para que te lo envíen a tu casa, en FNAC, Corte Inglés, en AmazonCasa del Libro o solicitándoloen tu librería más cercana, ellos te lo facilitarán lo antes posible, en formato papel o libro electrónico. 

    ¿Todavía no tienes Relatos de una ciudad dormida?

    Consigue un ejemplar de esta obra elaborada por Alfredo Campello Quereda, Ernesto Martín Martínez, Rubén Bodewig Belmonte, Jesús Sánchez Campos y Juan José Amores Liza, en la que han participado también Elkiko, Daniel R. Moya Fuster, Jaime Pomares Bernat, Miguel Ángel Pérez Oca (prólogo) y Eusebio Pérez Oca (epílogo).

    ¿Qué puedo leer en relatos de una ciudad dormida? 

    Más de VEINTE historias sobre Alicante, entre ellas:
    • Alicante se vistió de blanco
    • El salto de la Reina Mora y las caras del Benacantil
    • La cruz del siglo. El monumento olvidado.
    • El primer submarino de la historia
    • La ciudad protegida
    • La estación de Benalúa
    • En el Postiguet hubo balnearios
    • La Casa de la Primavera
    • La Casa Carbonell: una leyenda y un accidente
    • El Barrio: tal como éramos
    • El vino de la terreta
    • Tren con destino a... ¿Luceros?
    • La plaza soñada
    • Adiós al templete
    • Un tesoro bajo la roca
    • La maldición del Ayuntamiento y de Santa María
    • El bombardeo del 25 de mayo de 1938
    • El día en que el sol se escondió
    • Todo esto también ocurrió en Alicante (o eso dicen)

    Aprende historia de una forma divertida e inusual. Gracias a todos nuestros lectores y amigos por leernos y por participar activamente en la divulgación de la historia de nuestra ciudad.



    Imágenes: Rubén Bodewig

    ¡Sigue esta conversación en nuestro Facebook pinchando en este enlace!



  • LA ESCUELA NÁUTICA DE ALICANTE - 22-11-2016
    EXTRACTO DEL PROYECTO DE 
    PAUL ARNAU GRAVOUIL.

    La Escuela Náutica de Alicante fue concebida, como muchas otras, a final del siglo XVIII, momento en el que se producen una serie de acontecimientos que de modo profundo va a incidir en las enseñanzas del mar: en 1769 se crea la Escuela Náutica de Barcelona, 1778 se proclama la Ordenanza de Libre Comercio con los puertos americanos, 1783 se autoriza a las Escuelas particulares dependientes de consulados a examinar, 1787 se exige a los Consulados la obligación de establecer escuelas de pilotaje y marinería en todos los puertos en los que se mantenga tráfico con América. Todo este proceso renovador en el arte de navegar va a tener su culminación con el plan Winthuysen en el 1790, del cual hablaremos a continuación.

    Casa del Consulado

    SIGLO XVIII 

    La primera ubicación de la escuela náutica de Alicante fue en la Casa del Consulado o Consulado marítimo y terrestre. Dicha institución obedece a la prosperidad del puerto y de la ciudad de Alicante ya que hasta entonces no existía un organismo similar. Gracias a la liberación del comercio de las Indias el Consulado promocionaba económica y comercialmente su territorio así como su desarrollo de las enseñanzas relativas a la agricultura, la náutica y el dibujo.

    El 26 de junio de 1785 se publica la Real Cedula expedida por S.M para la construcción de un consulado Marítimo y terrestre en Alicante y pueblos del obispado de Orihuela promulgada por el rey Carlos III por la cual el consulado de Alicante estaría formado por:

    "Hacendados que poseyeran 12000 pesos sencillos o más, en fincas y heredades fructíferas de Comerciante por mayor, y de Mercaderes que tengan igual suma empleada en su giro(...) Además han de ser mayores de edad ó habilitados para administrar sus bienes: ... de buena fama, costumbres y crédito, y avecindados en dicha ciudad o en cualquiera de los Pueblos de la extensión de su obispado de Orihuela."

    El Consejo rector del recién constituido consulado del Mar estaba formado por un prior, dos Cónsules, 8 consiliarios, un secretario escribano, un contador, un tesorero, un juez de alzadas, un asesor, dos porteros y un guarda almacén, todos naturales de estos reinos y residentes en Alicante durante el tiempo que durara sus oficios.


    Rafael Viravens y Pastor. Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante.
    El Consulado inicia su andadura en una casa de alquiler en la calle San Nicolas, pero la importancia que fue logrando esta institución hace necesaria la compra de una casa de mayores dimensiones, adquiriéndose en 1793, un edificio por el que abonaron 13250 libras a don Juan Bautista Escoubet, con fachadas a la plaza del Mar, Calle de la Pescadería y plazuela del Peso del Carbón, que es donde en nuestros días se ha formado la calle de Roger. Tras la compra la Real Academia de San Fernando formó los planos del nuevo y lujoso inmueble. Las obras empezaron en 1795 y en un año concluyeron y el resultado fue un edificio con la fachada en piedra de la cantera de San Julian. En el interior se hicieron espaciosos departamentos para las oficinas, salón de juntas, oratorio en el que se venera a la Purísima Concepción.

    CONTROVERSIA ACERCA DE LA CREACIÓN DE LA ESCUELA NÁUTICA

    Llegado a este punto cabe mencionar que el documento más antiguo es una correspondencia de instrucción pública encontrado en el archivo municipal de Alicante. En él se hace referencia al establecimiento de la escuela náutica en el año 1799 en la Casa del consulado del Mar:

    "Fue concedida por el rey para este establecimiento el año de 1790 bajo su real protección. A solicitud del cuerpo del consulado me concedió el rey la orden para venir a establecerla haciéndome primer maestro, director de ella. Verifiqué dicho establecimiento siendo el primer día que se principió el 4 de mayo de 1799. Se abrió con 16 alumnos los que nada pagaron siendo hijos del obispado de Orihuela: con motivos de la emigración general acudieron muchos jóvenes hijos de grandes y de todas clases a solicitar la entrada en la escuela. Lo que se verificó no negándosela a nadie. A los veintitrés meses de estar abierta la escuela se hicieron exámenes públicos de las clases de aritmética, geometría, ambas trigonometrías, cosmografía, navegación, uso de instrumento y cálculos de longitud; los que fueron precedidos por el señor gobernador, de esta plaza y asistiendo a ellos todo facultativo y hombres decentes que quisieron ir habiendo salido 13 de los alumnos ...."


    Seguí indagando y encontré un texto en los libros de la historia  de la Diputación de Alicante que apoya lo anteriormente citado, la creación de la escuela náutica en 1799.

    Por otro lado, en el libro de Ricardo Arroyo Ruiz-Zorrila , Apunte para una historia de la enseñanza de la náutica en España menciona lo siguiente: "La escuela de Náutica de Alicante fue creada el 4 de mayo de 1799 siendo nombrado su primer maestro y director, el 2º Piloto de la Armada D. Nicolas de Módena y Lambertos, iniciando su andadura con una matricula de 29 alumnos."

    El libro Crónica de la ciudad de Alicante de Rafael Viravens (1876) advierte que en 1816 se fundaron en el consulado del mar las escuelas de agricultura y comercio y posteriormente la de náutica. 

    PLAN WINTHUYSEN 

    El movimiento en pro de la mejora de la enseñanza náutica que tiene lugar en el último tercio del siglo XVIII, culmina con la aprobación el 26 de febrero de 1790 del Método de Estudios y Certámenes para las Escuelas de Navegación Reales y particulares del Reino, elaborado y puesto en práctica por el Comandante en Jefe del Cuerpo de Pilotos de la Armada Capitán de Fragata Francisco Javier Winthuysen y Pineda (1743-1797).  

    El plan Winthuysen suponía un avance considerable de los estudios náuticos, dotándolos de una mayor base matemática e introduciendo nuevos conceptos de navegación astronómica. El plan esta contenido en dos documentos: "La Instrucción que debe observarse para los estudios y exámenes en las Reales escuelas de pilotos de los tres departamentos", y "La Instrucción general para la disciplina Estudios y exámenes que deben seguirse en las escuelas reales y particulares del reino". 

    Se disponía que el profesorado estuviese compuesto por dos profesores; uno de ellos, director. 

    La enseñanza regular previa a los conocimientos necesarios para la obtención de los títulos profesionales tenía una duración de dos años, en los que se impartían diferentes materias. Producto de la aplicación de este plan, fueron surgiendo en la España de finales del XVIII y a lo largo del XIX diferentes centros docentes como es el caso del de la ciudad de Alicante. 

    Fue creado el 4 de mayo de 1799; si admitimos esta fecha como la certera, siendo nombrado primer maestro y Director el 2º Piloto de la Armada D. Nicolás de Módena y Lambertos, iniciando su andadura con una matrícula de 29 alumnos que habiendo completado sus estudios optaban al título de Pilotín.

    SIGLO XIX

    La documentación localizada de la Escuela Náutica de Alicante durante el siglo XIX ha sido prácticamente nula. Solo pequeñas pinceladas referidas a que después de su nacimiento en el Consulado y por falta de caudales, podría haber desaparecido hasta que después de su reconstitución, en 1836, pasó a depender de la Diputación Provincial.

    Finalmente en 1857 quedó incorporada al Instituto de Segunda Enseñanza. Sabemos que la Academia de Náutica, al igual que el resto de dependencias del Consulado, sufrió paréntesis y  vicisitudes hasta su total desaparición como Escuela Especial. Pero la Escuela de Náutica pudo abrir una cátedra de dibujo como asignatura obligatoria para los alumnos de la carrera de capitanes y pilotos que hubiesen de hacer sus estudios en nuestro puerto.

    El primer centro de enseñanzas medias de Alicante fue creado en Agosto de 1845. Se ubicó en el caserón conocido como La Asegurada, en la calle Vieja. Es el edificio civil más antiguo que se conserva en la ciudad, construido en 1685y que anteriormente había tenido otros usos como almacén de grano municipal o prisión durante la Guerra de Independencia.

    En estas dependencias municipales estuvo el instituto hasta que en 1893 se traslada a un remodelado caserón de la calle Ramales, hoy de Reyes Católicos, antiguo edificio de vinos.

    Gracias a un Real Decreto de 16 septiembre de 1913 consiguió su independencia, y por otro, fechado el 6 de junio de 1924, desapareció.

    CONSIDERACIONES GENERALES RESPECTO A LA ENSEÑANZA NÁUTICA DURANTE EL SIGLO XIX

    En líneas generales el siglo XIX supone la creación de numerosos centros docentes y la llegada a éstos de nuevos modos culturales, que trae consigo la ilustración. El acontecimiento cuya incidencia en la náutica va a ser crucial es la llegada del vapor. El nuevo sistema de propulsión cambiará el mundo marítimo y en cuanto a las enseñanzas náuticas va a producir el nacimiento de una nueva profesión marítima: la del maquinista naval. Se va a crear un título : el de capitán de la Marina Mercante ya que el mando de los buques mercantes lo ejercían pilotos de 1 a y 2° clase .

    En 1804, Alicante, dentro de la distribución de las escuelas de náutica del país, se ubicaba dentro del departamento de Cartagena al igual que la de Barcelona, Mataró ..... En más de un caso algunas de estas escuelas fueron promovidas por marinos retirados, consiguiendo con ello unos ingresos que aliviasen su escasa pensión. La organización y espíritu científico de estas organizaciones educativas, a veces, dejaban mucho que desear. Además de estas escuelas habría que añadir las escuelas departamentales en las que la Armada formaba a los que posteriormente integrarían el Cuerpo de Pilotos de la Armada. Una Real Orden publicada en 1805 calificaba como escuelas primarias las departamentales, quedando como secundarias las sostenidas por ayuntamientos y Consulados.

    Desde 1790 las escuelas tenían un dependencia orgánica del Ministerio de Marina que también nombraba a los profesores. El 20 de febrero de 1826 se publica una disposición por la que las Escuelas de Náutica quedan segregadas de la Marina. La creación del Ministerio de Comercio, instrucción y Obras Públicas el 28 de Enero de 1847 reclama para sí la dependencia orgánica de las escuelas de náutica, por estimar que todo aquello relacionado con la enseñanza era de su competencia, y suscitada la pugna entre ambos Ministerios, el de Marina elevó un informe a la Reina Isabel II,

    Como consecuencia de esta bicefalia, el 20 de Enero de 1850 se publica un decreto del Ministerio de Comercio, instrucción y Obras Públicas estableciendo un nuevo plan de estudios y una nueva clasificación de las escuelas:las Escuelas Completas y Especiales. La de Alicante se encontraría entre las Completas.

    Podía cursase los tres años de la carrera, mientras que en las especialidades sólo se impartía las materias correspondientes al tercer año. Las Escuelas completas estarían sostenidas por el Estado y las Especiales se mantendrían entre el Estado y la localidad interesada.

    Gracias al Archivo Histórico de Alicante encontré la relación de alumnos comprendidos en el periodo que abarca desde 1850-1914, poniendo de relieve que la escuela estuvo funcionando al menos esos años.


    Foto: Memoria gráfica de Alicante y comarca. Archivo AMA
    SIGLO XX

    Tras recorrer todos los archivos de Alicante (Archivo Histórico Provincial de Alicante, Archivo municipal, Archivo de la Diputación de Alicante, Archivo Histórico Municipal de Valencia, Archivo de la Diputación de Valencia , Archivo-Museo Álvaro de Bazán, El MUBAG, Archivo de Autoridad Portuaria, museo Joan Gilbert y el Instituto Politécnico Marítimo-Pesquero de Alicante), la información encontrada ha sido escasa. 

    Lo que sí podemos afirmar a comienzos de este siglo es que por una Real Orden del 20 de mayo de 1913 se dispuso el nombramiento de auxiliar técnico de la Escuela a Don Miguel Morales Almiñana "con la remuneración que esta diputación le asigne." 

    A su vista, la Permanente, " teniendo en cuenta que el presupuesto provincial se liquidó con déficit y en atención al estado precario de la Caja Provincial, acordó consignar la imposibilidad en que esta corporación se haya de asignar cantidad alguna al objeto indicado". Es decir, se manifiesta la imposibilidad de asignar los sueldos al personal de la Escuela Náutica por el precario estado de las Cajas Provinciales.

    Con idéntico argumento y en la misma sesión se declaró la dificultad insuperable de llevar a efecto la Real Orden del 20 de Mayo de 1913, en la que también se dispone que se nombre a Don José Alberto Candela Polo Catedrático Interino de Sanidad e Higiene Naval de la Escuela de Náutica de Alicante con la retribución que la Diputación le asigne.

    El 1 de Agosto de 1913 el director de este instituto, José Bauza Soler, convocó exámenes a fin de dar validez académica a las reválidas sin carácter oficial.

    La Secretaría de la Escuela Náutica se hallaba en la casa número 3 de la Calle Zaragoza. El pleno del 2 de Octubre aprobó "la imposibilidad de asignar cantidad alguna como retribución al Catedrático interino de Sanidad e Higiene Naval de la Escuela de Náutica de Alicante, Don José Alberto Candela Polo, al Auxiliar interino de Enseñanzas Generales de la misma escuela Don José Manero Pineda y el Auxiliar Técnico de la misma Don Miguel Morales Almiñana en atención al estado precario de la Caja Provincial." (Historia de la Diputación de Alicante, IV Tomo)

    En el Archivo de la Diputación tenemos la huella documental que lo prueba. El 6 de Junio de 1924 por un Real Decreto se suprime la Escuela Náutica de Alicante y simultáneamente se creaban cuatro: Bilbao, Cádiz,Barcelona y Santa Cruz de Tenerife. Los profesores suplican a la Superioridad "la continuación de la mencionada Escuela con carácter oficial" para lo cual "ofrecen prestar gratuitamente sus servicios".

    La Escuela estuvo funcionando hasta Agosto de 1924. En esta fecha y por un Decreto de la dictadura de Primo de Rivera se reorganizaba los estudios náuticos. Se clausuró la Escuela de Alicante, creándose una de enseñanzas pesqueras en Valencia y otra de enseñanzas náuticas en Barcelona. Por aquellos tiempos el número de alumnos inscritos en Alicante se elevó a unos 600 aproximadamente y su funcionamiento era óptimo con una flota pesquera muy importante.


    Directorio militar de Primo de Rivera en relación con la Escuela Náutica

    Por Real Decreto en 1923 se había nombrado una comisión que tenía por objeto elaborar un plan orgánico para reunir en un solo centro directivo de la Administración todos los asuntos referentes a la navegación comercial y pesca marítima que se hallaban ligados a distintos departamentos Ministeriales. Finalizados los trabajos de la Comisión, pasaron éstos a la junta consultiva de la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima. Ambas comisiones intentaron solucionar la doble dependencia ministerial, recomendando una cabeza rectora única. En consecuencia, el 1 de febrero de 1924 se promulga un Decreto de la Presidencia del Directorio Militar por el que "las Escuelas de náutica y todo lo que ha enseñanzas de Marina Mercante se refiere, quedarán integrados en la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima. Para ello se prevería la consignación presupuestaría necesaria en los créditos del Ministerio de Marina, dándose de baja en el de Instrucción Pública. De esta manera se puso fin a muchos años de dependencia bicéfala. 

    Derivado de la nueva situación se promulga el 6 de junio de 1924 otro Decreto de la Presidencia del Directorio, que como ya sabemos, se suprimían todas las escuelas de Náutica; entre ellas, la de Alicante.


    Restitución de la Escuela Náutica de Alicante. 1969.

    Después de cuarenta y cinco años de ausencia el 1 de Octubre de 1969 se reabre las puertas de nuestro actual Instituto Politécnico Marítimo Pesquero. Adjunto la correspondencia entre el Gobierno Civil de Alicante y el Ministerio de Comercio que data de 1965 y 1966 que encontré en el Archivo Histórico Provincial de Alicante. En ella, se alude a motivos históricos y motivos coyunturales por el desarrollo de la ciudad de Alicante. Los primeros ya los hemos mencionado, es decir, la creación en 1799 por licencia de S.M Carlos IV de una escuela de Enseñanzas Náuticas, su posterior desaparición en 1924 por la Dictadura de Primo de Rivera siendo su mayor argumento los 600 alumnos inscritos y el buen funcionamiento del centro en los últimos años.

    Los motivos coyunturales los desglosan así: 

    "A partir de aquel momento, Alicante, a pesar de tener la flota pesquera más importante, la de más raigambre y de mayor número de tripulaciones se quedó sin escuela de clase alguna, a la vez que toda la clase pescadora alicantina se consideraba incursa en un trato injusto. (...) La petición de Alicante no es de restaurar una nueva escuela, sino más bien la de restaurar la primitiva y tradicional, puesto que las razones que había para su existencia se han visto superadas por el crecimiento y desarrollo de la pesca en el Mediterráneo que hacen de Alicante su mejor y principal puerto pesquero."

    Correspondencia de Gobierno Civil a Subsecretario Marina Mercante 1965. Archivo Histórico Municipal
    Aparte de lo expuesto, el numeroso alumnado alicantino tenía que trasladarse a Valencia para realizar sus estudios, con los consiguientes perjuicios y gastos económicos del traslado, distancia de sus domicilios separación de los padres y/o hogar conyugal, etc. Si bien estos inconvenientes eran iguales para todos los alumnos se presentaban más graves para los de Alicante, ya que ellos formaban el 90 % de la matrícula de la Escuela de Valencia. Precisamente este elevadísimo porcentaje de estudiantes avalaba con gran fuerza la creación de un centro náutico en Alicante.


    El 1 de octubre de 1969 empiezan las clases de nuestro actual instituto, aunque sabemos por fuentes adscritas al centro que el curso tuvo su inicio antes de la inauguración, en el taller de máquinas porque las aulas no estaban acabadas. En aquellos años era la llamada "Formación Permanente de Adultos" que abarcaba los títulos de :
    ? Patrón mayor de cabotaje.
    ? Capitán de Pesca
    ? Patrón de Pesca de Altura
    ? Patrón de Primera Clase de Pesca de Litoral
    ? Patrón de Segunda Clase de Pesca de Litoral
    ? Mecánico Naval Mayor
    ? Mecánico Naval de Primera Clase
    ? Mecánico Naval de Segunda Clase
    También existían una serie de títulos menores:
    ? Motorista Naval
    ? Pesca local
    ? Tráfico interior

    BIBLIOGRAFÍA
    ARROYO RUIZ-ZORRLLA, RICARDO: Apunte para una historia de la enseñanza náutica en España: D.G.MM Madrid. 1989
    VIRAVENS Y PASTOR, RAFAEL: Crónicas de Alicante. Alicante. 1876
    SUBSECRETARIA DE LA MARINA MERCANTE: Disposiciones sobre enseñanzas marítimas. 1976
    Historia de la Diputación de Alicante

    OTRAS FUENTES
    Archivo Municipal de Alicante

    Archivo Histórico Provincial de Alicante
    Archivo de la Diputación de Alicante
    Archivo Histórico municipal de Valencia
    Archivo de la Diputación de Valencia
    Archivo-Museo Álvaro de Bazán
    Mubag
    Archivo de la Autoridad Portuaria de Alicante
    Museo Juan Gil Albert
    Instituto Jorge Juan
    Instituto Politécnico Marítimo Pesquero de Alicante
    Concejalía de Urbanismo de Alicante



    *Gracias a Paco Plá, vicedirector del Instituto Politécnico Marítimo Pesquero del Mediterráneo, que nos ha hecho llegar este proyecto de Paul Arnau Gravouil.